Hoy a amanecido igual que ayer, así que pensé que
tampoco se podría volar. Además me lo dijo uno de la escuela de parapente, que
efectivamente hoy tampoco volaríamos. Yo de todas formas cogí el remonte y me
subí con el parapente por si acaso. Ya arriba, efectivamente se encontraba muy
cerrado en la niebla, y me subí dando una vuelta hasta la cafetería de la
estación que está un poco más arriba, como me estaba mojando entero con la
niebla, pensé que lo mejor ya que además no se veía nada, era bajar. Pero al pasar
otra vez por la zona de despegue vi que estaban preparando unos parapentes,
para salir. Les pregunté y me dijeron, que ellos preparaban, por si en un
momento despejaba algo poder salir con los clientes, ya que todos eran biplazas
los que estaban allí, y claro estos tios viven de ello, y si no vuelan no sacan
dinero, (y cobran 100 euros mínimo por biplaza). Entonces yo preparé también
en un rinconcillo por allí mi parapente y a esperar como los demás, haber si
había suerte. En un momento que entró un clarillo, aprovechamos todos para
salir. No fué un vuelo muy largo, pero quedé satisfecho después de que me había
hecho a la idea, de que me iba a marchar
de Chamonix sin poder volar, pues la predicción para mañana era también mala.
Se volvió a echar otra vez la niebla y ya nadie más pudo volar. A las 12,30 salí de Chamonix camino de Gramat,
(que es donde está Dani), y a las 2,15 me paré a comer, y me eché una siesta a la
sombra de un árbol, con miras a un lago. Ahora son las 6,30 de la tarde y he
parado en el aparcamiento de un Mac Donald a descansar y aprovecho el tiempo
para confeccionar esta entrada.
Despues seguiré hasta Gramat, donde pienso llegar
sobre las 11 de la noche. Me buscaré un buen sitio para quedarme a dormir y
mañana localizaré a Dani y Am
Así estaba a las 8,30 de la mañana.
Empezando a subir en la tele-cabina del remonte.
La manga que marca la dirección y la fuerza del viento.
La cinta que marca la dirección del viento en el despegue.
Con cara de mala leche, pues veia que despues de pagar 12 euros por el remonte, me iba a quedar sin volar.
El parapente preparado en el despegue.
Con mucha nube salí, y despues de un rato sin ver nada, esta es la primera foto que saqué y todabía entre alguna nubecilla.
El Glaciar de Bossons, al fondo.
A veces se te echaba una nube encima y dejabas de ver.
¡Mirad el vario! Marcando siempre, descenso. Como el sol no ha calentado, por estar nublado, las famosas termicas de Chamonix..... se marcharon de vacaciones. Solo dos pequeñas burbujas, me marco el variometro, y ¡claro! de girarlas nada.
Ya en el suelo. ¡Aterrizaje perfecto!
Estos son los últimos que pudieron despegar.
Ya la niebla se volvia a echar encima del monte, para fastidiarnos el día.
Este se metió un culada. El tio aterrizo con el viento de cola. ¡Que bruto! y encima llevaba a un cliente.
¡Malo! Otro vuelo no se puede hacer ya.
Así se quedó el día cuando decidí marchar.
Saliendo de Chamonix.
Que siestcilla más buena me pegué. Hacia bastante calor.
























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